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Babylon 2046-PósterAunque hemos superado el emblemático 2012, algunos riesgos ilustrados por el cine siguen ahí. Precisamente hoy ha sido noticia el asteroide 2012 DA14, de unos 50 metros y unas 130.000 toneladas, que resulta ser la mayor roca espacial que se ha aproximado tanto a la Tierra desde que la NASA, a lo largo de medio siglo, sigue estos fenómenos.

Este acontecimiento ha perdido parcialmente protagonismo por la inesperada caída de un meteorito en Rusia, lo que ha causado más de 900 heridos según cifras que se barajan en este momento.

Nuestro planeta es más vulnerable de lo que pensamos, sin duda. Pero no nos alarmemos y sigamos con la segunda entrega de esta serie y otras cinco historias destacables por la significación dada a la fecha marcada en sus títulos.

2012

El cineasta alemán Roland Emmerich se ha convertido en el moderno promotor del género de catástrofes, heredero del popular en su día Irwin Allen (responsable, entre otros títulos, de “El coloso en llamas” y “La aventura del Poseidón”). Su filmografía ha colocado a la humanidad en peligro por variadas amenazas: de unos alienígenas en “Independe Day” (1996), de un monstruo gigante en “Godzilla” (1998), y de una nueva Era de Hielo a causa del calentamiento global del planeta en “El día de después” (2004).

Con estos precedentes no era de extrañar que también se fijase en las agoreras predicciones derivadas del fin del calendario maya coescribiendo y dirigiendo “2012”, cuya trama se inicia en el mismo año en que se estrenó, 2009, en el que ya comienzan a notarse los primeros indicios del cataclismo final.

Sin duda, los efectos especiales son su principal baza en una larga historia de dos horas y media de huida por la supervivencia, pero en la que hay “mucho ruido y pocas nueces”.

Puedes acceder a la película íntegra en su versión audio latino pinchando aquí.

De muestra dejamos su tráiler en VOSE. Como dirían en situación de emergencia: ¡Ajústense bien los cinturones!

A título meramente anecdótico citaremos también otros dos largometrajes norteamericanos de serie B donde el año 2012 marca la fecha de una catástrofe que amenaza con hacer desaparecer el mundo:

– “2012: Supernova” (2009, Anthony Fankhauser), con una estrella en curso de colisión con la Tierra.

– “2012: Ice age” (2011, Travis Fort), donde una erupción volcánica en Islandia provoca que un gigantesco glaciar a la deriva pueda iniciar una mortal edad de hielo.

2013: Rescate en L.A.

Continuación de “1997: Rescate en Nueva York” y estrenada en 1996, lanza a otra aventura a “Serpiente” Plissken, personaje de culto encarnado por segunda vez por Kurt Russell. En esta ocasión, este héroe de espíritu burlón y socarrón con múltiples habilidades (incluyendo la de encestador de baloncesto de primera), será de nuevo convocado por el gobierno de Estados Unidos para recuperar un dispositivo de masivas consecuencias letales que ha sido robado y trasladado a Los Ángeles, convertida en isla tras un terremoto, que sirve ahora de gran penitenciaría donde deportar a todo aquel que infringe las autoritarias leyes.

Homenaje de su director John Carpenter a la serie B y al más clásico western, su disfrute viene condicionado por el gusto a la comedia de acción más chusca y a los personajes disparatados (caso del líder Cuervo Jones, interpretado por Georges Corraface, con un look a lo Che Guevara).

Dystopia: 2013

Y si ese cambio radical de la profecía maya hubiera sucedido, ¿qué sería de la humanidad en el año siguiente? A ello responde este film norteamericano de 2012 de tono postapocalíptico. Su director, Johnno Zee, en la introducción escrita que precede a su posible visionado íntegro por YouTube (por problemas de distribución decidieron divulgarlo libremente por Internet, pudiendo acceder pinchando aquí), señala que ha sido descrito como un largometraje semejante a “Mad Max” o como un western postmoderno. Su bajo presupuesto se nota demasiado, pero su trama tampoco lo subsana…

Un avance en este tráiler en VO:

Como curiosidad, apuntar que la palabra distopía todavía no se incluye en el Diccionario de la Real Academia Española, pero ya es un término comúnmente aceptado como antónimo de utopía, hablándose incluso de un subgénero de cine distópico.

2046

El realizador hongkonés Wong Kar-wai, alejado de academicismos y maestro de una poética de la imagen que lo ha convertido en un autor de culto, se consagró mundialmente gracias a “Deseando amar” (2000), más conocida por su título internacional “In the mood for love”, y su peculiar secuela “2046” (2004).

De género inclasificable, con elementos del drama más romántico y de la fantasía más marciana, “2046” alude más que a un tiempo o espacio concreto al lugar de la memoria.

De accidentado rodaje que se inició al mismo tiempo que el de “In the mood for love”, repite el protagonista masculino de esta, el periodista Chow (Tony Leung, uno de los actores fetiche de Kar-wai) que, alojado en la habitación 2046 de un hotel (la misma que ocupaba en la romántica historia de “In the mood for love”), escribe una novela de corte futurista donde sus personajes, mezclados con sus propios recuerdos, viajan en un misterioso tren a 2046.

El título hace referencia también al año en el que concluye el periodo transitorio, de medio siglo, en el que Hong Kong, tras perder su condición de colonia británica en 1997, tiene derecho a conservar un régimen jurídico-económico especial. Transcurrido dicho tiempo, perderá esta autonomía y pasará a integrarse plenamente en la República Popular China.

No apta para quienes solo gusten del cine convencional. Rara joya para quienes disfruten de las historias que apuestan por motivar la experiencia sensorial.

Aquí su tráiler en español:

Babylon 2084

En el año 2084 el mundo se ha hundido en el mar. Los supervivientes se alojan en dos torres en peligro de autodestrucción por ir creciendo más y más alto ante la subida continua del nivel marino. E90-1248 trabaja en una de las torres y, tras un accidente, será el único capaz de salvar a la humanidad.

Cortometraje alemán de 2009 con una estética tributaria del estilo de los cineastas franceses Jean-Pierre Jeunet y Marc Caro (con reminiscencias evidentes de “La ciudad de los niños perdidos”, de 1995), plantea la sempiterna lucha por el poder, la rivalidad, la desmedida explotación de los recursos sin calcular las consecuencias… un horizonte pesimista partiendo del egoísmo del ser humano. Y es que, en palabras de su director, Christian Schleisiek: “su argumento alude a nuestro sistema económico y financiero, que tiene que crecer y expandirse constantemente destruyéndose a sí mismo a la vez”.

Información completa en su web. Y aquí su tráiler en VO:

Ante semejantes historias fílmicas con mayoría de recreaciones tan poco estimulantes, disfrutemos del ya iniciado 2013 sin olvidarnos de dos palabras clave: ¡Carpe Diem!