¿Ya te has estrenado este año en las salas de cine? ¿A qué esperas? Haz de cada «primero» de este 2025 un momento inolvidable. Escoge tu película inaugural y disfruta del placer de experimentar una historia audiovisual en la intimidad de un cine de verdad, que te espera para dar vida, a través de ti, a su haz de luz y a su banda sonora.
Este 1 de enero, mi escogida fue Parthenope (2024). Paolo Sorrentino, de nuevo, nos transmite su obsesión por la juventud como ideal, su pasión por lo hermoso como salvavidas para el alma. Esta vez, como homenaje a Nápoles, en su decadencia interior y en su plácida armonía histórica-artística. Solo que en este filme naufraga en su exceso esteta con reiteraciones y desajustes de tono, si bien la presencia de Celeste Dalla Porta brilla de tal modo que lo compensará parcialmente, así como esa reflexión final sobre el sentido de la antropología: saber ver mas allá de lo evidente, más allá de lo efímero, para entender al ser humano, y con ello el sentido de nuestra vida misma.
¿Acaso el cine no nos facilita también ampliar nuestra comprensión con sus historias?
Parthenope no creo que sea una de mis mejores películas de este año, pero, sin duda, las condiciones en las que la vi en los cines Aragonia y las personas con las que fui, ya la convierten en una experiencia cinéfila singular y de mayor calado que un visionado doméstico. Porque el marco influye en nuestra percepción del cuadro.
De película. Expresión que nos remite a algo fuera de lo común o excelente. No en vano el cine conforma parte de nuestro imaginario.
Por eso, desde Atmósfera Cine, te deseamos un nuevo 2025 de película. Y a ser posible, con muchos viajes desde la butaca de un cine, por la experiencia en sí y para que las salas de cine que todavía nos rodean, pervivan. Cada entrada suma. La tuya y la mía, también.