Categorías: Festivales de cine

Merecida ovación a Nevenka en San Sebastián

El Festival de San Sebastián marca en España la nueva temporada de grandes certámenes cinematográficos. Su 72ª edición no defraudó a quienes amamos el séptimo arte. 

Pilar Oncina

.- Nevenka Fernández recibió una ovación cerrada en los pasillos del Kursaal, durante varios minutos, de los cientos de personas que llenaban el recinto y que acababan de ver la película Soy Nevenka, de la directora madrileña Icíar Bollaín. 21 de septiembre de 2024. Merecido reconocimiento público a su persona desde que se dictó la sentencia condenatoria por acoso sexual al alcalde de Ponferrada, Ismael Álvarez, más de veinte años atrás: el 30 de mayo de 2002. 

Sin embargo, la gran triunfadora de la 72ª edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián fue Tardes de Soledad, de Albert Serra (España, Francia, Portugal). 

Las proyecciones del festival comenzaron una de esas mañanas frescas de finales del verano que te ofrece Donosti, con tres películas muy diferentes, presentadas en la Sección Oficial, Perlak y Nuevos Directores, respectivamente: Emmanuelle (Audrey Diwan, Francia), Emilia Pérez (Jacques Audiard, Francia) y Gülizar (Belkis Bayrak, Turquía, Kovoa). 

Heridas y reacciones ante el dolor inesperado

La película más vista esa mañana fue Emilia Pérez, puesto que venía rodeada de las buenas críticas obtenidas en el Festival de Cannes, donde se alzó con el premio del jurado y donde su elenco de actrices se llevó el premio a la mejor actriz. Arranqué mi programación personal con el largometraje Gülizar, nombre de la protagonista (Ecem Uzun), quien deja su aldea en Turquía para casarse en Kosovo con Emre, en lo que parece un matrimonio concertado y la única forma de salir de “la pobreza” en la que vive la familia. Su hermana pequeña la despide feliz de saber que, al menos una de ellas, va a disfrutar de una vida más desahogada. Emprende un interminable viaje en autobús cruzando el país, inicialmente con su madre (aunque lo termina sola), quien le advierte de los peligros del trayecto, lo que ya pone en aviso al espectador, que resulta testigo de una agresión sexual que marcará la vida futura de Gülizar con Emre. Su inminente marido reaccionará con vergüenza e ira y ansias de venganza. Fruto de esta experiencia, los silencios en la pareja, la incomprensión por parte de sus futuros suegros, las miradas al infinito de una Gülizar sola, enfadada e incomprendida, se adueñan de la pantalla. Planos cortos, ruidos predominantes de lluvia, pájaros o el crepitar del fuego, toman el protagonismo de los inexistentes diálogos. Y Gülizar entre juegos de espejos y reflejos, como si fuera el fantasma de lo que podía haber sido su vida, o con lo que se está enfrentando, buscándose o buscándole encontrará finalmente la luz y la redención a través de un fuego purificador. 

Ambiciones sin medida en el Vaticano

El director alemán Edward Berger dirige Cónclave (Reino Unido, Estados Unidos), tras el éxito de su anterior película Sin novedad en el frente (2022), ganadora de cuatro Oscars en 2023 (entre ellos, a la mejor película extranjera). Presentada en la Sección Oficial, se centra en la celebración del cónclave que nombrará al nuevo Sumo Pontífice. Esta deliberación la dirigirá el Cardenal Lawrence (Ralph Fiennes), acompañado de un elenco de ambiciosos cardenales dispuestos a todo para eliminar a sus competidores y alcanzar el envidiado trono. Engaños, mentiras, trampas y esqueletos irán saliendo del armario terminando con las aspiraciones de los diversos candidatos en esta protocolaria y medida elección.

Berger repite con el mismo director de fotografía de su anterior largo, Stéphane Fontaine, quien muestra con gran belleza coreografiada a los 108 cardenales moviéndose por la capilla Sixtina o por los pasillos del Vaticano. Las tomas aéreas y de las estancias de los cardenales, los colores de los trajes, el rojo y el blanco, dominan las escenas retratando las tradiciones a la perfección.

Tedesco (Sergio Castellito), Tremblay (John Lithgow), Bellini (Stanley Tucci) y Adeyemi (Lucian Msamati) se lanzarán cuchillos defendiendo, ante todo, sus intereses más personales. En un guiño a la actual situación política mundial, uno de los contendientes llama a la “guerra santa” y a volver a la Edad Media en un discurso que bien podría dar Trump, Orban o Lepen, por no mencionar a algún político español. 

El papel de la mujer se ve relegado al de las silenciosas religiosas al servicio de estos hombres ambiciosos que las ignoran y utilizan. Destaca, sin embargo, el papel de la hermana Agnes (Isabella Rossellini) en un monólogo en el que defenderá a una de ellas, si bien lo concluirá con una reverencia exculpatoria para no molestar en demasía a sus Eminentísimos y Reverendísimos Señores.

Un largometraje de grandes actuaciones en una bella película cuyo estreno en España se anuncia para el próximo 20 de diciembre. Su curioso giro final no dejará indiferente.

Un musical con la violencia mexicana de fondo

En Emilia Pérez, Manitas del Monte (Karla Sofía Gascón), capo del narcotráfico mejicano contrata a la abogada Rita Moro Castro (Zoe Saldaña) para que le ayude a cambiar de sexo, que es el sueño secreto de su vida. Casado con Jessi (Selena Gomez), con la que tiene dos hijos, finge su muerte y protege a su familia en Suiza mientras transiciona.

El realizador francés Jacques Audiard cuenta que la idea para el guion se le ocurrió leyendo un libro sobre el narcotráfico en México donde brevemente se menciona a un capo del cártel que cambió de sexo mediante cirugía. Presentado en la sección Perlak, este film muestra en forma de musical la parte más turbia de un bello país sumido en el horror del narcotráfico y la violencia, con sus intérpretes cantando y bailando con estas tragedias de fondo. “Se compran… colchones… tambores, refrigeradores… estufas… lavadoras… microondas… o algo de fierro viejo que vendan” es la primera canción que se escucha en un barrio pobre de calles sucias, con casas en ruinas y malotes paseando y mostrando su poder. Como el resto de canciones, se nos muestran más bien como una narración que irá impulsando la trama.

La oscuridad, la violencia y el ruido dominan la primera parte del metraje, tomado por la luminosidad y los colores claros y floridos tras la conversión de Manitas en Emilia Pérez. Este cambio tan telenovelesco es un grito demandando inconscientemente una segunda oportunidad para su personaje.

Audiard presenta una enorme gama de paisajes y culturas dentro de un realismo mágico envuelto en música y dolor y rodado con mucho amor entre todo su elenco. Dejando de lado diversos acentos hablando español, la interpretación de las canciones y lo rocambolesco y poco creíble de la historia, el director francés presenta a una mujer exiliada en su propio cuerpo que transmite un mensaje de esperanza, no como mujer trans, sino como persona, y ese resultado aparecerá en el especial homenaje que recibirá en su última escena. 

Tangana "se pasa" al documental

Antón Álvarez, conocido como C. Tangana, dirige La guitarra flamenca de Yerai Cortés, su primer largo documental presentado en la Sección Nuevos Directores, en el que cuenta “la historia de una gran pena” que el guitarrista y compositor de flamenco alicantino, Yerai Cortés, necesitaba contar y compartir.  Originalmente lo quiso abordar en forma de álbum, si bien, al encontrarse con Pucho, decidieron ponerle imágenes. Álvarez ejerce demasiado de protagonista delante de la cámara y el secreto se desdibuja con el paso de los minutos, perdiendo protagonismo con narraciones paralelas. Sin embargo, la música de Cortés atrapa y mantiene el interés del espectador ya no por el secreto, sino por conocer los orígenes y la historia de este talentoso músico. El dolor de la relación con sus padres, la intimidad con su pareja y las conversaciones con Álvarez acompañan a Yerai en su barrio de la Virgen del Remedio en Alicante, en Benidorm y en diversos tablaos flamencos. El espectador conocerá la historia de todas las canciones del film en los interesantes títulos de crédito del final del mismo, mientras, de fondo, Yerai canta a su pareja debajo de un olivo en la inmensidad del campo. 

Dahomey, esculturas que vuelven a casa

Película ganadora del Oso de Oro en la Berlinale, el documental Dahomey de Mati Diop (Francia), de 68 minutos de duración, se presentó en la Sección Zabaltegui-Tabakalera. Narra el viaje de 26 esculturas expoliadas del reino de Dahomey, del siglo XVII, de vuelta a su país natal, Benin, por la gracia del estado francés, que todavía tiene en su poder otras 7.000 piezas robadas. En su primera parte, sobre una pantalla negra sonará la profunda voz de la estatua número 26 que, en un dialecto local, nos transmitirá su particular viaje desde Francia; una historia que es, a la par, la suya y la de su pueblo, articulada como la de un fantasma que retorna a la vida. Como precedente, Diop ya mostró fantasmas en su Atlantique (Francia, Senegal, Bélgica, 2019), que también se proyectó en el festival de San Sebastián, donde un grupo de hombres desaparecen en el mar mientras buscan un futuro mejor, emergiendo posteriormente como espectros por las calles de Dakar. 

La segunda parte del documental se desarrolla como un coloquio en el museo. Entre trabajadores del mismo, estudiantes y miembros del gobierno que se preguntan para qué quieren esas obras en un país tan pobre donde el propio acceso a la cultura resulta muy complicado (por ejemplo, cómo alcanzarán el espacio museístico los niños de las zonas más desfavorecidas). Lo que les llevará a discutir sobre la importancia de la cultura frente a otras necesidades más acuciantes. La cámara observa estas reivindicaciones de las nuevas generaciones sin implicarse, dejando a los participantes expresarse libremente sobre esta parte de su historia artística devuelta a su país y lo que ello implica. El dolor de las heridas se reabre, pero, al mismo tiempo, empieza a cerrarse. Termina la jornada y se apagan las luces del museo; las estatuas descansan en el lugar que les corresponde. Testimonio, debate y reflexión que conecta el ayer con el hoy.

El caso Nevenka recreado dos décadas después

Nevenka Fernández llegó a la alfombra roja del Kursaal discretamente. Apenas unos días antes, el 15 de septiembre, apareció publicada en el País Semanal la primera entrevista que había concedido a un medio de comunicación. 

Presentada como estreno mundial en la Sección Oficial del festival, Iciar Bollaín empieza Soy Nevenka (España) sin ahorrar nada al espectador: con una Nevenka (Mireia Oriol) que entra llorando a una habitación, en pleno ataque de pánico huyendo de algo o de alguien. Para aquellos que conozcan su historia, sabrán de qué, o mejor, de quién huía; para los que todavía desconozcan lo ocurrido, irán descubriendo en una narración lineal, muy del estilo de su anterior película Maixabel (España, 2021), la historia de su protagonista. 

Bollaín cuenta de nuevo con la colaboración en el guion de Isa Campo (Maixabel), guionista habitual de Isaki Lacuesta, y también con la propia Fernández. Aunque la cámara persiste encima de la protagonista, oyéndola respirar, ahogarse, paralizarse, la directora madrileña avanza su trama desde la distancia, sin implicarse. 

Vemos cómo la joven Nevenka, con hambre de comerse el mundo, con sus 26 años, conoce a Ismael Álvarez (Urko Olazabal), cómo entra en el ayuntamiento, cómo todas las mujeres de su entorno, incluyendo su madre, le advierten sobre su fama de mujeriego, cómo éstas la miran, y cómo el experimentado Álvarez teje una tela de araña a su alrededor de la que no podrá escapar. 

Oriol encarna su primera protagonista con mucha veracidad y aplomo, al igual que Olazabal (quien ya trabajó con Bollaín en Maixabel), en su papel no solo de acosador, sino de “dueño y señor” de Ponferrada.

Bollaín introduce imágenes reales de los reportajes emitidos en su día en diferentes televisiones con los verdaderos protagonistas, devolviendo la cinta a la realidad. Así veremos cómo el fiscal gritó a Nevenka en el juicio, tras haber contado una de las violaciones sufridas: “pero, ¿por qué no se movía usted? ¿acaso no tenía dos piernas?”. Era el año 2001. Afortunadamente, los tiempos han cambiado, pero todavía queda mucho por hacer…

Una nueva cita, plena de dudas, con Ozon

François Ozon vuelve al Zinemaldi tras presentar Peter Von Kant (Francia, Bélgica) en el año 2022. De los excesos que esta narraba en la Alemania de los años 70 saltamos a un misterio en la campiña francesa de nuestros días en Cuando cae el otoño (Francia). Presentada en la Sección Oficial, gira en torno a dos mujeres jubiladas: Michelle (Hélène Vincent) y Marie-Claude (Josiane Balasko), muy amigas y muy diferentes, que viven disfrutando de los pequeños momentos que les ofrece la vida. 

La llegada de la hija y nieto de Michelle, y una accidentada ingesta de setas precipitará unos acontecimientos inesperados… Entrará después en escena el hijo de Marie-Claude, Vincent (Pierre Lottin) -quien recibió la Concha de Plata a Mejor Interpretación de Reparto– recién salido de la cárcel. A partir de aquí se generan situaciones que llevarán al espectador a la confusión y donde tendrá que decidir por sí mismo la resolución de los misterios planteados, mientras duda de las intenciones de los personajes, entre los límites de la realidad y la ficción, como acontecía en otro de los más celebrados largometrajes de Ozon: En la casa (Francia, 2012). 

La lucha por recuperar la memoria

La noche del 31 de marzo de 1964 los militares brasileños derrocaron a su presidente electo João Goulart instaurando una dictadura militar que finalizó con la victoria electoral de José Sarney, del Movimiento Democrático Brasileño, el 15 de marzo de 1985.  El director brasileño Walter Salles presentó la historia de una de las múltiples desapariciones ocurridas en ese aciago período en Ainda estou aqui (Brasil, Francia) en la Sección Perlak, y ello basándose en las memorias publicadas por Marcelo Rubens Paiva sobre la captura de su padre, Rubens Paiva (Selton Mello), por el régimen militar en 1971.

La historia se narra desde el punto de vista de la lucha de Eunice (Fernanda Torres y Fernanda Montenegro, en diferentes edades) por sacar adelante a sus cinco hijos mientras busca incansable a su marido. Veremos cómo la familia transita de una vida cómoda en Río de Janeiro a otra marcada por el miedo y los problemas económicos, con la supervivencia de la mano de esa agotadora búsqueda. De ahí que la película, desarrollada mayoritariamente en el interior doméstico, se encuadre primero en una casa plena de luz, alegría y juegos infantiles, que progresivamente se transforma en un entorno cada vez más triste, claustrofóbico y gris por la ausencia del padre arrebatado. Narración lineal donde veremos de fondo la historia nacional que la enmarca. Recuperación de una memoria, no solo individual, largamente silenciada.

Gülizar se esforzará por encontrar su paz, independientemente de la venganza del marido; la hermana Agnes conseguirá su espacio en un lugar de obligado silencio; Emilia encontrará como mujer una fuerza distinta y luminosa que le redimirá guiando a otras personas necesitadas; Nevenka Fernández no volverá a España, aunque los tiempos hayan cambiado; madres gitanas poderosas, cuidadoras, mujeres que auparán al artista desde una segunda fila; la reivindicación del valor de un pueblo expoliado que busca un futuro mejor; las abuelas que parecen no contar, pero sin las que no podemos seguir adelante; la madre coraje que esperó a que el Gobierno aceptara e hiciera pública la desaparición de su marido durante la dictadura. Así son las protagonistas de las ocho películas vistas en mis tres días en el Festival Internacional de San Sebastián 2024, todas con un reconocible hilo conductor: el necesario empoderamiento de la mujer.

Palmarés 72ª edición
Festival de cine de San Sebastián

  • 01

    Concha de Oro a Mejor Película

    'Tardes de soledad', de Albert Serra
  • 02

    Concha de Plata a la Mejor Dirección

    Laura Carreira por 'On Falling' y Pedro Martín-Calero por 'El llanto'
  • 03

    Concha de Plata a Mejor Interpretación Principal

    Patricia López Arnaiz por 'Los destellos'
  • 04

    Concha de Plata a Mejor Interpretación de Reparto

    Pierre Lotin por 'Cuando cae el otoño'
  • 05

    Premio Especial del Jurado

    A todo el reparto de 'The Last Showgirl'
  • 06

    Premio del Jurado a Mejor Guion

    Francois Ozon y Philippe Piazzo por 'Cuando cae el otoño'
  • 07

    Premio del Jurado a Mejor Fotografía

    Songri Piao por 'Bound in Heaven'
  • 08

    Premio Nuev@s Director@s

    'Bager Drama', de Piet Baumgartner
  • 09

    Premio Horizontes

    'El Jockey', de Luis Ortega
  • 10

    Premio Zabaltegi

    'Aprili', de Dea Kulumbegashvili
  • 11

    Premio Zabaltegi Mención especial

    'Monólogo colectivo', de Jessica Sarah Rinland
  • 12

    Premio del público

    'Por todo lo alto', de Emmanuel Courcol
  • 13

    Premio del público a la mejor película europea

    'La semilla de la higuera sagrada', de Mohammad Rasoulof
  • 14

    Premio Irizar al cine vasco

    'Caplin: espíritu gitano', de Carmen Chaplin
  • 15

    Premio Otra Mirada:

     'La luz que imaginamos', de Payal Kapadia
  • 16

    Premio de la Cooperación Española AECID:

    'Sujo', de Fernanda Valadez y Astrid Rondero
  • 17

    Premio Mejor Película Culinary Zinema

    'Mugaritz. Sin pan ni postre', de Paco Plaza
  • 18

    Premio Feroz Zinemaldia:

    'Tardes de soledad', de Albert Serra
  • 19

    Premio Kutxabank-New Directors:

    ´La guitarra flamenca de Yerai Cortés´, de Antón Álvarez, compartido ex aequo con 'Bagger Drama' de Piet Baumgartner 
Pilar Oncina

Entradas recientes

Centenario Marilyn Monroe: más allá del mito. Charla audiovisual

.- Norma Jeane Mortenson, nacida un 1 de junio de 1926, soñaba con ser actriz.…

2 meses hace

Poético galimatías chino: ‘Resurrection’

.- Ya vaticinaba Steve Martin, maestro de ceremonias de los Óscar de 2003, que ver…

2 meses hace

El olor de una naranja: ‘Todo lo que fuimos’

.- Año 2023 (Tel Aviv – Jaffa): Hanan (Cherien Dabis) habla a cámara: “Quiero explicarte…

2 meses hace

Ana Juan: ilustrar el misterio, trascender lo real

.- Sumergirse en la última exposición de la ilustradora valenciana Ana Juan es como dejarte…

3 meses hace

Ana Asensio: del éxito internacional al regreso a sus raíces

- Se cumple un año de la proyección en Muel de 'La niña de la…

3 meses hace

Oliver Laxe y su ‘Sirat’ museístico: bailar para no naufragar

.- Adentrarse en HU/هُوَ. Bailad como si nadie os viera, la intervención artística de Oliver…

4 meses hace

Esta web usa cookies.