Con Terciopelo azul no solo se inició la fructífera relación entre Lynch y Badalamenti, también con Julee Cruise, elegida por el segundo para interpretar el evanescente tema Mysteries of love (con letra, de nuevo, de Lynch, surgida de la imposibilidad de que sonara en el filme Song to the siren, de Tim Buckley, por unos derechos de autoría de inalcanzable pago). La colaboración entre los tres continuaría y se recogería en el álbum Floating into the night (1989), que recopilaría, entre otros, numerosos temas aparecidos en Twin Peaks (como Falling, cuya versión instrumental sería la icónica apertura de la serie).
Casas y Del Castillo continuaron desgranando otras colaboraciones sonoras y fílmicas del director estadounidense, como la que mantuvo con John Neff, con quien publicó el álbum BlueBob, que recogía tres temas compuestos para Mulholland Drive, y del que nos proyectaron el videoclip Thank you, judge (1999), que cuenta en su elenco con Naomi Watts. También abordaron el trabajo conjunto con Trent Reznor, iniciado con Carretera perdida (Lost highway, 1997), caso ejemplar de reparto de protagonismo en la banda sonora, ya que incluye música original grabada por Reznor, Angelo Badalamenti y Barry Adamson.
La inclasificable Inland Empire (2006) contó con una banda sonora casi por completo suya, siendo su último largometraje estrenado en salas, si bien, como explicó Quim Casas, fue concebido en origen en exclusiva para su página web, como exploración de las posibilidades de Internet. Por otra parte, su última intervención como actor fue en Los Fabelman (2022) encarnando nada menos que a John Ford en la recreación de su encuentro real con Steven Spielberg; dos directores de estilos bien dispares al suyo.
Cuando el diálogo se abrió a las intervenciones del público, no faltaron las anécdotas, impresiones y reflexiones de los asistentes. A la pregunta de con qué momentos sonoros de la filmografía de Lynch se quedarían, Quim Casas respondió que, sin ser de sus favoritas, con la escena de Mulholland Drive de la reunión entre el director y los productores mafiosos (con el café por el medio), por la tensión generada con tan pocos elementos acústicos, o con el trabajo desplegado con la voz de John Hurt en El hombre elefante reproduciendo el problema respiratorio que sufría el personaje de John Merrick, sin olvidar la escenificación de la canción de Cabeza Borradora u otros de la legendaria Twin Peaks. Dicha serie también la destacó María del Castillo, así como la perturbación provocada por el sonido de la mascarilla de oxígeno usada por Frank Booth (Dennis Hopper) en Terciopelo azul. Ambos resaltaron la riqueza de texturas sonoras en toda su obra cinematográfica y su creatividad al respecto, a veces solventada con métodos caseros y sencillos pero de gran ingenio.