Crónica de una muerte anunciada: ‘The last showgirl’
- Pregunta (voz masculina): ¿edad?
- Shelley: 36 (silencio incómodo). Bueno, 42. Realmente el espacio es muy grande, no lo van a ver bien desde ahí abajo. Soy bailarina.
Shelley (Pamela Anderson) se presenta a su primera audición tras más de tres décadas de showgirl en el espectáculo Razzle Dazzle en un casino de Las Vegas. Una showgirl es similar a lo que en España entendemos como vedette o corista, dependiendo del contexto. La Ciudad del Pecado (Sin City) como es conocida esta ciudad ubicada en medio del desierto del Estado de Nevada, presentó su primer espectáculo de showgirls en 1952 en el Sands Hotel. Jubilee! fue el último espectáculo donde participaron estas artistas, cerrando en 2016 tras más de 30 años en cartel. Y fue hablando con chicas de ese espectáculo como se inspiró Kate Gersten para escribir el guion de esta película.
Gia Coppola rueda este su tercer largo en 16 mm, sin mucha iluminación, con cámara en mano y muchos planos cortos. Con aspecto granulado, la dirección de fotografía y el diseño evocan nostalgia y melancolía para acercarnos más a los protagonistas, convirtiéndonos en testigos de sus momentos más íntimos y potenciando el impacto emocional. Recuerda a las películas de Sean Baker por su paleta de colores pastel, por el nivel de intimidad de sus personajes y por el feísmo en la elección de las localizaciones.
Shelley pasa mucho tiempo en aparcamientos y en la zona más antigua y deteriorada de Las Vegas; mirando pasar aviones o frente a la estatua The Blue Angel, un símbolo de la ciudad, aunque un poco menos conocido que el famoso cartel de Welcome to Fabulous Las Vegas, diseñados ambos por Betty Willis. Precisamente Willis se inspiró en las showgirls de Las Vegas y en la actriz Jean Harlow para la estatua de cuatro metros y medio de un ángel vestido de azul con una varita mágica que, desde 1957, presidía la entrada del Blue Angel Motel, punto de referencia durante años. (1)
El rodaje duró solamente 18 días y su directora, quien siempre quiso filmar en Las Vegas, confirma que visualmente pensó en El crepúsculo de los dioses (Billy Wilder, 1950) y en Wanda (Barbara Loden, 1970).
Coppola quería que fuera Anderson la protagonista de su tercer largo, quien declara: “Gia me salvó la vida con este papel… He conectado profundamente con Shelley y ha sido una forma muy especial de regresar a la gran pantalla… He estado toda mi vida preparando este papel. Es el primer guion ‘coherente’ que he recibido en mi carrera”. Anderson, que no es una gran actriz, aquí muestra un talento desconocido, alejado de su imagen de sex-symbol de los años 90 y de las 13 portadas de la revista Playboy. De este modo, la intérprete se ha reinventado profesionalmente, reconociendo cómo su vida personal y sus experiencias le han permitido dar profundidad a su personaje en la película.
2024 fue un año de segundas oportunidades, no solo para Anderson, sino también para otra actriz que parecía olvidada, Demi Moore, protagonista de la multipremiada La sustancia (Carolie Fargeat, 2024). Aunque este crítico lo ha relacionado más con Sara Montiel, recuperada en Súper Sara (Valeria Vegas, 2025), serie de televisión que habla de la mujer detrás del mito de la actriz y cantante nacida en Campo de Criptana.
En la trama, Shelley se ve como una embajadora del glamour y de la elegancia de Las Vegas. Ciudad que trataba a las showgirls como estrellas de cine. Para ella el cuerpo es arte. Le gusta que la miren, la hace sentir bella y eso la convierte en poderosa. Le resulta difícil imaginar su vida sin ello. Sin embargo, conviene distinguir entre cómo se ve ella y la realidad, o cómo la ven los demás. Ya que Shelley es una mujer vulnerable que eligió su carrera frente a criar a su hija Hannah (Billie Lourd). Ahora esta, a punto de iniciar sus estudios universitarios, reaparece en su vida echándoselo en cara e intentando entender por qué prefirió vestirse con plumas y bailar frente a unos extraños, dejándola sola en el coche aparcado en la parte de atrás del casino jugando a la Game Boy, en lugar de criarla como “una madre normal”. Algo por lo que Shelley no tiene remordimientos, pero que la lleva en su momento presente a que se debata entre cómo afrontar esta nueva etapa de su vida y recuperar a su hija.
Coppola narra la historia de lo difícil que resulta ser madre y tener una carrera, de la presión social mostrando ambas perspectivas, de cómo la sociedad define a las mujeres, especialmente a las que han construido su carrera basándose en la belleza, y de cómo pasada cierta edad se vuelven invisibles. La metáfora perfecta de esta invisibilidad la condensan todos esos bailes solitarios que Shelley ejecuta en el vacío salón de su casa. Ello contrasta con la camaradería que encuentra en sus compañeras de escenario, mujeres que, como ella, o bien disfrutan igualmente con su trabajo o se ven obligadas a hacerlo por falta de otro mejor. Shelley es una soñadora y sus compañeras son su familia.
Coppola cuestiona por qué tomamos ciertas decisiones. La respuesta parece encaminarse a nuestra necesidad de que nos aprecien, aunque quizá eso implique dañar a alguien por el camino; en este caso, a Hannah, por lo que la cinta se convierte en una experiencia curativa tanto dentro como fuera del celuloide.
El personaje de Anderson se verá acompañado por la veterana Annette (Jamie Lee Curtis), antigua showgirl que ahora se dedica a servir copas en el casino sede del espectáculo. Curtis conoce a la directora del filme desde que era una niña y confiesa haber disfrutado mucho con este papel. A destacar especialmente su baile desgarrador, subida en la barra del bar, al son de la canción de Bonnie Tyler Total eclipse of the heart, además del moreno artificial y del excesivo y vulgar maquillaje empleado para caracterizarla. Con su actuación, la veterana actriz complementará muy bien la falta de experiencia de Anderson.
Once upon a time there was light in my life
But now there’s only love in the dark
Nothing I can say
A total eclipse of the heart
Mary-Anne (Brenda Song) y Jodie (Kiernan Shipka) son las otras dos compañeras de fatigas de Shelley; la primera no ha conocido otra cosa y la segunda con apenas 19 años no puede volver a casa y no sabe cómo dar marcha atrás a su elección de vida. Mujeres, todas, de diferentes generaciones que buscan sobrevivir. Por eso, quien haya visto la multipremiada Anora (Sean Baker, 2024), no podrá evitar pensar en su protagonista, encarnada por Mikey Madison, y en su boda en Las Vegas.
El único personaje masculino relevante será Eddie, que anunciará por megafonía que el show cerrará sus puertas en dos semanas, lo que inicia el relato de cómo afrontarán su futuro las bailarinas que se quedarán sin trabajo, ya que él no sufrirá su mismo destino, ni lo entiende. El actor que lo encarna, Dave Bautista, llevaba años esperando un papel serio y comprometido fuera del espectro de su habitual cine de acción. Su muy contenida interpretación confirma que su potente físico no le impide desarrollar una vena dramática.
Razzle Dazzle cierra su última actuación con una canción compuesta por Andrew Wyatt, Lykke Li y Miley Cyrus, cantada por esta última: Beautiful that way, donde la primera sonrisa forzada de Shelley muestra la realidad, lo inevitable, pero después nos traslada a su realidad soñada, una en la que ella siempre será el centro de atención, la estrella del espectáculo.
Letra de Beautiful that way
Just like a rose, red in its glow
watch her as she sways.
Just like a rose, she’ll cut you with thorns.
She’s beautiful that way.
Hold your cards close, know when to fold
Keep that poker face.
Get back up, babe, when she knocks you down
She’s beautiful that way.
I know it hurts
For what it’s worth,
But you had to know
summer would go
Spin baby spin.
The night always falls.
At least you had your day.
Now the light shines on some other girl
who’s beautiful that way.
She’s beautiful that way.
(1) Demolido en 2015 el motel ante el que se ubicó, la icónica escultura The Blue Angel permaneció allí hasta 2017, año en el que la Comisión del Centenario de Las Vegas la retiró para su restauración. Regresó al vecindario en el 2020 muy cerca de su lugar original. Actualmente su luz sigue iluminando, como antaño, la intersección entre Fremont y Charleston. Su presencia reiterada en la película evoca toda una época de esplendor en Las Vegas que conecta el ayer y el hoy de sus protagonistas.
Ficha técnica
Estados Unidos, 2024
Título original: The Last Showgirl
Dirección: Gia Coppola
Guion: Kate Gersten
Reparto: Pamela Anderson, Jamie Lee Curtis, Billie Lourd, Dave Bautista, Brenda Song, Kiernan Shipka y Jason Schwartzman
Fotografía: Autumn Durald
Montaje: Blair McClendon y Cam McLauchlin
Música: Andrew Wyatt
Compañías: Utopia, Digital Ignition Entertainment, High Frequency Entertainment, Pinky Promise. Distribuidora: Vértigo Films
Duración: 86 minutos